miércoles, 18 de agosto de 2010

Los niños de Caracas —12—

Luego del terremoto en Haití, ese brutal sismo que dejó más de doscientos mil muertos, Chávez señaló que aquello había sido provocado por los pitiyanquis, así les dice él, de cariño, a los estadounidenses. Lo de Chávez raya en la esquizofrenia y la paranoia, no se le puede creer nada a un tipo que declara, ante un auditorio lleno y en transmisión directa de televisión satelital, que uno de sus sueños era nombrar a su hija María Bandera, así lo dijo en alguna oportunidad, también mencionó que no lo hizo porque su esposa amenazó con echarlo a la calle si lo hacía.

El caso es que las palabras del gringo seguían dando vueltas en mi cabeza, y unidas a las declaraciones de Chávez, la destrucción en Haití, en Chile, la seguidilla de terremotos y ahora los dos desastres, en una semana, en Guatemala: la arena volcánica que paralizó los vuelos; y el agujero de la zona 2, que parecía haber sido hecho con un laser; las piezas del rompecabezas comenzaban a tener sentido.

Era como de ciencia ficción, pero había alguna lógica en todo, lo que me preguntaba, y volvía al misterio inicial: ¿cómo se conecta la situación en Guatemala con los cabellos de Bolívar? Entonces pensé, Watson, mi Watson, ya me ha dado la respuesta.

Esta vez, el viaje hacia la capital fue menos tortuoso. Ya no llovía y la ceniza había sido limpiada, aunque todavía quedaban restos en algunas calles. Watson estaba distante, ya no era mi Watson; resultó ser bisexual y las últimas noches se las pasó encerrada en la habitación de una turista alemana, que conoció en el lobby del hotel, me lo contó todo sin rodeos; pero su presencia era importante, porque íbamos por el clon de su mascota.

Llegamos a la zona 2, alrededor del agujero ya no se arremolinaban los curiosos, lo más seguro es que todos se habían acostumbrado a su existencia y no le ponían más atención.

Mientras tocábamos la puerta del laboratorio, Watson dijo:

Estoy convencida de algo, los niños que vimos el otro día son clones de Bolívar, de seguro fueron hechos a partir de los cabellos robados, además Chávez está buscando más ADN del libertador, por eso desenterró sus restos hace poco.

Sus palabras confirmaron lo que yo supuse con anterioridad, aquello tenía lógica, la pregunta que surgió fue: ¿Qué van a hacer con ellos?

Continuará
Dentro de poco el gran final, o el final, a secas.

Danilo Brownie

3 comentarios:

Ananda Nilayán dijo...

Desde luego, todo encaja con lógica, no hay duda...
Una pena que no encajara la bisexualidad de Watson, en fin.

Un besito

Quimera dijo...

Yo tengo una preguntica Johan... Tu tienes el cuento completo y lo publicas por partes o a medida que pasa el tiempo escribes?

Johan Bush Walls dijo...

Ananda: Pero lo que viene a ver si encaja, algo fuera de toda lógica; no es cierto, es todo muy lineal.

Con lo de Watson, a mí también me resultó raro.

Quimera: Es una mezcla de ambos, porque ya lo tenía todo, pero en la medida que lo voy publicando se me ocurre alguna cosa extra.

Salú pue.