martes, 20 de abril de 2010

No se les debe mentir a los niños

Ya no se puede confiar en la gente, se aprovechan porque uno apenas tiene trece años; el tipo me ofreció cien quetzales, pero no me los dio; dijo que esperaría en la esquina, que no me dejaría solo, pero se fue; hice lo que pidió, no fue complicado, meterle dos balazos a una doñita que apenas podía caminar no representaba reto alguno.

Ahora tendré que matar dos policías y matarlo a él, pero mis cien quetzales los cobro a como de lugar.

El chiqui

6 comentarios:

la-filistea dijo...

Fuera de pajas así es!

Terror!

Quimera dijo...

La triste realidad...

Anónimo dijo...

Lo siento mijo, pero nos dejamos llevar por aquello de músico pagado no toca bien. Y ni modo mano, ya nos conseguimos a otro chato que nos saca el mismo chance por la mitá. Los beneficios de vivir en la libertad, que dicen.

El contratista

Johan Bush Walls dijo...

Filistea: Maestrísima, que buen rollo verte por acá. Así es, la cultura del terror se ha establecido.

Quimera: Tristísima, de verdá.

Anónimo: Es la oferta y la demanda maestro. El suyo si que es un oficio riesgoso.

Salú pue.

spd dijo...

Eso no tiene nada de pajero. Triste pero verdad

Johan Bush Walls dijo...

SPD: Tristísimo maestro, no que decirlo.

Salú pue.