jueves, 17 de noviembre de 2011

#UnHate


Terminada la conferencia por la paz mundial decidimos ir a comer todos juntos. Escogimos un lugar apartado, pero de lujo. Buena comida, excelentes bebidas, y otros complementos que no deben faltar en una reunión que se respete.

No era la primera vez que coincidíamos, y no era la primera vez que una simple cena se convertía en algo más divertido.

Al finalizar la comida nos olvidamos del protocolo y empezamos la fiesta. No hubo más títulos nobiliarios, religiosos, ni políticos; cada quien escogió pareja y agarramos parejo.

La euforia dio paso al desenfreno. Para cuando nos dimos cuenta de los flashazos era tarde, el paparazzi había tomado distancia y fue imposible alcanzarlo.

La fiesta terminó y la noche cayó en el olvido. Fue solo ahora que la famosa marca italiana de ropa inició la campaña publicitaria que todos recordamos. “Ratzi” fue el más indignado, pero todos sabemos que estuvo ahí. A los demás nos ha parecido divertido, total, ¿quién puede creer que aquello sucedió?

Benitto Colores

4 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Lo increíble es que ni los que supuestamente creen en éstos
fanatismos creen.
Están ahí porque opinan que les conviene simular una pose de fé.
Pero estuvo conveniente para Benetton que la hizo de tos, ahora se habla más de su campaña.
Estoy esperando los photoshops del papa modelando los suéteres.

Johan Bush Walls dijo...

Carlos:Publicidad de publicidades, todo es publicidad. Salú pue.

Anónimo dijo...

Maese, yo pensé que usted ya se había dejado de pajas.

Johan Bush Walls dijo...

Maestro maese: Ya vio que la maña no se quita. Salú pue.