lunes, 1 de febrero de 2010

La pulga

Jamás se nos cruzó por la mente nombrarlo Diego, eso marca a los pibes, Diego solo hay uno, es irrepetible; por eso le pusimos Lionel, para dotarlo de un poder invencibe, además también es nombre de rey, Lionel, Leo, León; nada podría contra él.

Es el deseo de todo padre que su hijo chute la pelota como los dioses, pero con Leo no nos hicimos esperanzas, él nunca fue normal, lo supimos desde el principio, apenas pesó tres libras al nacer, por eso le dimos un nombre poderoso, para ayudarlo un poco al pibe.

No era como los demás, hasta pensamos que era ciego, porque se quedaba mirando fijamente al techo, ahí no había nada, solo una bombita de luz.

En cuanto caminó empezó a golpear el balón, a los cuatro años ya driblaba a todos los del barrio, corría como ningún otro, pero no crecía, pasaban los años y se iba quedando pequeño, por eso se ganó el mote de la pulga.

Se fue a la escuela pero no duró mucho, porque no aprendía, con mucho esfuerzo supo leer y escribir. Lo enviaron con la sicóloga, ella era elegante, pero no tuvo pena cuando dijo: Ché, el pibe es autista, tenés que tener paciencia con él.

Hizo falta más que paciencia, el pibe no aprendía. Eso sí, cuando ibamos para la cancha, viste, el pibe era otro, parecía tener poderes especiales, era un barrilete cósmico, pero era un chiquilín, así nadie lo iba a querer en su equipo.

Quisimos curarlo, al menos hacerlo crecer, pero no había gita y ningún club se quizo hacer cargo, apenas tenían para pagarle a sus jugadores.

Ahora tiene diez y siete años, y la estatura de un pibe de doce, se pasa todo el día con la pelota, nosotros lo dejamos. Sabemos que el nombre no le ayudó en nada, tampoco que nosotros tratáramos de fingir el acento argentino. Si tan solo nuestro patojo hubiera nacido en pibelandia, sería igual que ese chiquitín que juega en el Barça; pero ya se sabe, viviendo acá nadie nos iba a prestar atención; además, de Guatemala no puede salir ningún buen jugador de futbol.

Diego Iespien

10 comentarios:

Quimera dijo...

He vuelto y me encuentro con un relato Muy bueno... Realmente creí que eran argentinos los personajes jeje! Un abrazo!

Miss Trudy dijo...

Que buen relato, pero me ha partido el corazón. O sea, que buen relato ...

Salome dijo...

hay entusiamo y ternura me imagino que lo inspiro una persona que aprecia mucho

Johan Bush Walls dijo...

Quimera: Que bueno verte de nuevo. Te cuento algo, en Guatemala, entre los comentaristas deportivos y futbolistas hay una marcada tendencia a imitar el acento argentino.

Miss Trudy: Es interesante lo que se puede lograr por medio de un relato. Que bueno verla por acá.

Salome: Me gusta que el texto le transmita esos sentimientos.

Salú pue.

Víctor dijo...

Pues este relato, Johan, me gustó. No sé si la culpa la tuvo que soy un "culé" empedernido, o que el juego de Messi me impresiona por lo fácil, o porque giraste el relato con una vuelta de tuerca final, como a mí me gustan. Da igual, sea como fuere, me gustó tu texto. Ah, una cosa: si en Guatemala hay algún chiquitín con el talento de Lionel, mándalo a la Masia (la escuela de fútbol del F.C. Barcelona).
Por cierto: se escribe "Barça", con "ce trencada" (o sea, "ce rota") que es en catalán.

Saludos.

Johan Bush Walls dijo...

Victor: Messi es mucho más que impresionante, lástima que Argentina no tiene un buen entrenador, porque serían los próximos campeones del mundo.

No encontraba ese caracter, ahora que lo pusiste lo copié y quedó escrito tal y como debe ser.

Salú pue.

S E B A S T I A N G O M E Z dijo...

Hey, viejo Johan, está super bueno este cuento. Creativitas!
Salú Pue mijo!

Johan Bush Walls dijo...

Sebastián: Gracias por el comentario, se hace lo que se puede.

Salú pue.

carlos de la parra dijo...

Magnífico cuento de serie deportiva.
La solución a ésta familia era emigrar a Barcelona como bien apunta Víctor.

Johan Bush Walls dijo...

Carlos: Pues ya se vio, al menos en estos tiempos, en Barcelona aprecian más el talento de la casa.

Salú pue.